Cerro San Lorenzo (3.706 m) Patagonia (II)


Siguiendo con la expedición al Monte San Lorenzo:
 el tiempo se presentaba inmejorable y tocaba tirar de nuevo para arriba....




Después de recoger el depósito de material que habíamos dejado el día antes (debido al viento que frustró nuestra primera tentativa), con la mochilas de nuevo cargadas, continuamos subiendo hacia el Paso del Comedor (al fondo..)

Había nubes...pero esto es Patagonia y mientras no haga viento...

Los "armarios" pesan...otra parada en el camino hacia el paso.



En el Paso del Comedor.
Amenazantes nubes lenticulares..



Mapa del libro de Gino Buscaini y Silvia Metzeltin, con croquis de la ruta Agostini.

En cuanto pasamos el collado aparece ante nosotros un valle glaciar.
A pesar de su nombre "Glaciar Tranquilo", tiene numerosas grietas tapadas y será necesario encordarse, ya hasta la cima....


Se observa el plateau glaciar superior que cubre toda la montaña.


Remontando el Glaciar Tranquilo, buscando un lugar para nuestro campamento 1. Detrás las Torres de Feruglio.


Nuestro campamento 1, antes de la Brecha de la Cornisa (arriba a la izquierda)


A comer e hidratarse.



Vistas de las Torres de Feruglio desde la carpa.




Segundo día. Hemos recogido el campamento y nos dirigimos hacia la Brecha de la Cornisa.



La Brecha de la Cornisa -el collado de rocas, abajo izquierda-
A continuación una pendiente helada de unos 50 º nos deposita en el glaciar Calluqueo...



El enorme glaciar de Calluqueo. Habrá que bajar, para luego remontarlo hacia la izquierda.
Parece que están bien tapadas las grietas, aún así avanzamos sin bajar la guardia. 




Arriba y abajo, fotografías del Cordon Cochrane,
ahora estamos en Argentina...



Continuamos, ya ascendiendo, por el Glaciar Calluqueo, buscando donde montar el Campo 2, desde donde, al día siguiente, intentaremos alcanzar la cumbre.

Cristóbal paleando nieve para preparar una platagorma para la carpa.


Vistas desde el C2:
Monte Ortuzar

















Mañana es el día...



Comenzamos a caminar entes de amanecer, como corresponde. Pronto empiezan las primeras luces a teñir intensamente de tonos rosados el cielo.


Hemos decidido no salir demasiado temprano, principalmente para poder encontrar la ruta que, discurriendo entre los seracs, nos deberá conducir hacia el Hombro Norte  -aquí no hay huellas, ni trazas de otros grupos en la nieve-





Vamos remontando el glaciar hacia los seracs..
Las vistas son espectaculares. El saber que somos los únicos en la montaña, acentúa la sensación de grandeza de estos paisajes.





Hemos llegado a los seracs, desde abajo la ruta parecía más sencilla y con menos inclinación. Pero poco a poco iremos encontrando el paso.


Rodeando grandes grietas.

La imagen engaña...parece que sea un paseo hasta remontar la ladera por el fondo....


Después de mucho dudar nos decidimos a subir por unos canalones helados.





Al final salimos al plateau superior. Aunque luego, en el descenso, nos daríamos cuenta que, más a la izquierda, había un paso mucho más sencillo (¡Ya lo decía Isa, pero no hicimos caso!).





Una vez en el Hombro Norte, quedará una larga travesía en busca de la cumbre.






Esta es la cumbre del San Lorenzo, cubierta por los hongos de nieve que la caracterizan.



Después de dudar -y de haber visto como se desprendía un pedazo del hongo cimero, seguramente debido a las elevadas temperaturas- decidimos que la cumbre norte será suficiente para nosotros...





Vistas desde la cumbre norte.

Isa y Cristóbal en nuestra cima.




Impresionantes los seracs a la luz del día...








"Home sweet home"





Anochece, nuestra última noche en esta magnífica montaña.





El Cordon Cochrane se engalana de matices anaranjados al ponerse el sol.

Al día siguiente recogemos el campamento y bajamos hasta el refugio. El tiempo cambia bruscamente. La Patagonia, nos ha mostrado su cara más afable y nos ha concedido tres días continuos de un tiempo esplendido...incluso demasiada calor.
Pero ahora en cuestión de media hora unos negros nubarrones se nos echan encima, acompañados de un fuerte viento que nos recordará la suerte que hemos tenido.




De vuelta al reino mineral.


Cuando llegamos a la cabaña, encontramos que no estamos solos, acaban de llegar María (la pareja del fallecido Toni Rohrer -ver la entrada anterior-.) y su acompañante.


Una última mirada atrás...


Esperamos os haya gustado tanto como a nosotros....


Aquí os dejamos la información de contacto de los Soto:




Comentarios

Carlos Gallego ha dicho que…
Magnífico lugar... solitario y remoto. De las fotos, mejor ni hablar.
Muy buena aventura... buenísima.
Un abrazo.
Nico Isa ha dicho que…
Muchas gracias Carlos,
Las verdad es que sí, ha sido una buena experiencia, sobre todo por lo de solitario y remoto.
A ver si podemos coincidir este invierno..
Un abrazo.
Atanasio Fernández García ha dicho que…
Qué pasada! Un lugar alucinante! Sin desmerecer la cumbre de San Lorenzo y lo que desde allí se divisaría, me han encantado esas afiladas agujas de las Torres de Feruglio y del Cordón de Cocharne. Me puedo imaginar lo mucho que habréis disfrutado con esta nueva aventura alpina!
Nico Isa ha dicho que…
Gracias Nacho,
Un viaje redondo...primero el Ojos del Salado con esos paisajes áridos de la puna..
Y luego la soledad de esta montaña patagónica..realmente "redondo"
Un abrazo!
Anónimo ha dicho que…
No hay palabras, sencillamente espectacular. Felicidades por la actividad y nuevamente muchas gracias por el despliegue de fotografía. Un abrazo.
David.E.Resino
Nico Isa ha dicho que…
Gracias David,
...nuevamente
un abrazo

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